Crítica de “Louis Theroux: Dentro de la machosfera”: de Adrian Choa: Contra la masculinidad tóxica

Este documental disponible en Netflix consigue elocuentes testimonios de influencers y comunicadores que propalan discursos de odio que tienen gran llegada entre los jóvenes.

Por Bautista Suarez Huerta

El británico Louis Theroux, conocido por películas y series documentales para la BBC como Louis Theroux’s Weird Weekends y When Louis Met…, en las que investigó temas y grupos controvertidos como la Iglesia de la Cienciología, la Iglesia Bautista de Westboro o la situación en cárceles de máxima seguridad, afianzó un estilo propio con el que logra que las personas confíen en él y terminen revelando más de lo que en principio estaban dispuestas a decir.

Dentro de la machósfera cumple con aquella premisa y Theroux -hijo del escritor Paul Theroux y primo del actor Justin Theroux- se embarca a conocer más sobre un grupo de influencers que promueven un estilo de vida basado en la ultra-masculinidad y ocupan cada vez más la atención de las personas que consumen las redes sociales.

Este grupo promueve en el streaming, en podcasts, en canales de comunicación alternativos y en videos que se postean y se repostean en distintas redes sociales un marco ideológico con base en ideas como el éxito financiero a través de las criptomonedas, la monogamia, el entrenamiento físico y el bienestar emocional masculino, mientras aprovechan para ir instalando también discursos de extrema derecha, teorías antisemitas, violencia de género y todo tipo de contenido de impacto que engancha a un público en su mayoría de hombres jóvenes en estado de vulnerabilidad.

En la película, seguimos a Theroux conviviendo algunos días con figuras de diversa relevancia dentro de este ambiente como, por ejemplo, Harrison Sullivan, un tiktoker britanico que vive en Los Ángeles, con una condena pendiente en Inglaterra por un siniestro vial. Durante sus entrevistas con Theroux, lo vemos viviendo en mansiones alquiladas, rodeado de modelos de Only Fans a las cuales denigra frente a cámara, pero a las que al mismo tiempo promueve mediante una agencia dedicada a ese tipo de contenidos y de la cual es dueño. Sullivan divulga sus ideas en constantes transmisiones vía streaming en las cuales es filmado por un reducido equipo de trabajo que lo sigue con múltiples celulares.

En Dentro de la machosfera luego se entrevistan -entre otros- a Justin Waller, influencer que mantiene lazos con la familia Trump; y a un presentador de podcasts llamado Myron Gaines, que lleva mujeres a su programa para burlarse de ellas en vivo (como él les paga, ellas siguen asistiendo).

En las conversaciones con los protagonistas, Theroux va hilando preguntas, generando cierta complicidad y comodidad con sus entrevistados, para así finalmente lograr las controvertidas respuestas que la película buscaba. Estos hombres terminan contestando sin darse cuenta de que quizás se están excediendo en sus palabras, y luego intentan matizar o maquillar sus respuestas, cuestionando incluso los recursos utilizados por el conductor.

De esa manera, surgen momentos de fuerte tensión como, por ejemplo, cuando Myron Gaines se explaya sobre el concepto de la monogamia unilateral y el rol de la mujer en su vida, mientras su pareja estable está cerca, y cómo él parece bajar el tono general de su discurso al notar su presencia, divagando sobre ideas que antes exponía de manera contundente.

A medida que avanzan las entrevistas, el documental consigue instalar los aspectos más nocivos de este ambiente, la violencia que promueven y los efectos negativos que traen a sus seguidores, tanto en términos económicos como emocionales.

Al rodar los créditos finales, la sensación es que se ha expuesto mucha información valiosa ante un público masivo como el de Netflix que quizás desconocía este ambiente, aunque también lleva a preguntarnos si estos personajes no terminan beneficiándose en algunos aspectos con semejante repercusión y a reflexionar respecto de cómo abordar a y lidiar con estos referentes de la cultura más tóxica que propalan discursos de odio.

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