El director de «Citizen Ruth» (1996), «La elección» (1999), «Las confesiones del Sr. Schmidt» (2002), «Entre copas» (2004), «Los descendientes» (2011), «Nebraska» (2013) y «Pequeña gran vida» (2017) construyó una conmovedora tragicomedia nominada a cinco premios Oscar y ganadora de uno.
Por Ana Lucía Alva
¿Cómo se comporta un cuerpo con heridas? ¿Existe realmente una poética en el trauma? ¿Se puede medir la fragilidad de un ser humano?
La exploración de la vulnerabilidad es una práctica común en el siglo XXI, donde el individuo es cada vez más consciente acerca de los procesos internos y los diferentes caminos de vida que transita cada persona. No obstante, hace un tiempo atrás este terreno era totalmente inexistente para la sociedad. La represión de las heridas, el poco intercambio acerca de la muerte y los duelos, y el tabú que existía ante la soledad inhabilitaban el desarrollo de un ser humano empático y fomentaban, más bien, arquetipos de autodefensa y distancia entre nosotros mismos.
Una vez más, el reconocido director estadounidense Alexander Payne juega con el humor y la soledad mientras retrata la historia de tres personas que, por distintas razones, se ven obligadas a convivir y terminan uniéndose y compartiendo casi como una familia, lo que genera un punto de reconocimiento ante sus fuertes vivencias y traumas del pasado. Una instancia que evoca a la conocida teoría de que todos somos espejos, y con ello, también realza la idea de que “cada persona se cruza en nuestro camino con alguna finalidad”.
«Los que se quedan» («The Holdovers» es el título original) nos introduce en la vida de Paul Hunman (Paul Giamatti), un solitario profesor de Historia que vive dentro de un internado escolar en algún pueblo de Estados Unidos. Este año, Paul es escogido para quedarse a cargo de unos estudiantes que no podrán pasar las fiestas en casa de sus familias y, por lo tanto, deben permanecer en el campus. Conforme el film avanza, el profesor termina por compartir estas fechas especiales junto a Angus Tully (Dominic Sessa), un rebelde estudiante que fue abandonado por su familia de forma inesperada; y a Mary Lamb (Da’Vine Joy Randolph), la cocinera de la escuela que ha perdido a su único hijo hace un tiempo y pasará su primera Navidad sin él.
En esta oportunidad, «Los que se quedan» envuelve comedia, pérdida y distintas historias de vida a lo largo de sus 130 minutos de duración. La película ganadora del premio a Mejor Actriz de Reparto en los Oscar (Da’Vine Joy Randolph) conmueve profundamente y deja un gran registro de empatía, fomentando tanto la risa como el llanto en cuestión de segundos.




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