Crítica de “Jaque Mate”, de Jorge Nisco: Reencuentro sin sorpresas

Adrián Suar se reúne 27 años después con el director de «Comodines» para otra producción de acción que tiene la espectacularidad esperable, pero muy pocos hallazgos en otros terrenos.

Por Martín Vecchio

En 1997 se estrenó «Comodines», la película protagonizada por Adrián Suar y producida por su empresa, Pol-ka, que buscaba emular la fórmula del cine de acción estadounidense y traducirla para el público local, como una suerte de «Arma mortal» (1987) o «Tango y Cash» (1989), pero con Suar y Carlos Andrés Calvo en los roles protagónicos.

Tras tres años de éxito con “Poliladron: una historia de amor”, el policial emitido por Canal 13, la productora de Suar y Fernando Blanco se asoció a Flehner Films y, gracias a numerosos canjes publicitarios, pudieron conseguir algo que no se solía ver en las películas nacionales: persecuciones de autos a alta velocidad y explosiones, tanto de vehículos como de edificios. No por nada el eslogan de la campaña publicitaria era “no lo vas a poder creer”.

Ahora, 27 años después, «Jaque Mate» (2024) parece una especie de secuela espiritual de esa película que prometía acción nunca antes vista. Y dos de los componentes se repiten: además de Adrián Suar en el rol protagónico, el director vuelve a ser Jorge Nisco, quien, además de haber estado a cargo de «Comodines», también lo hizo en innumerables proyectos televisivos y algunas de las películas de la ya extinta factoría Pol-ka.

En esta ocasión, Suar interpreta a Duque, un exagente de la organización secreta internacional Jaque Mate. Tras el secuestro de la hija de su fallecido compañero (Diego Cremonesi), es extorsionado por Rey (Mike Amigorena) para robar un laboratorio de Mendoza. Para eso, deberá acudir a su antiguo equipo de trabajo integrado por Nancy (Charo López), Sofía (Maggie Civantos), Molo (José Eduardo Derbez), Iair (Tsahi Halevi) y Malcosido (Benjamín Amadeo) y lograr el objetivo antes de que sea demasiado tarde.

Producida por Patagonik Film Group para Amazon Studios, «Jaque Mate» parece querer doblar la apuesta de aquel film de 1997. En este caso, los guiños ya no son a esas películas de acción de los años ’80, sino a alguna de las entregas de la saga «Misión: Imposible», «La gran estafa» (2001) o «Kingsman: el servicio secreto» (2015). Además de su elenco internacional, el gran atractivo del largometraje pasa por su explosiones desmedidas, vueltas de tuerca de guion y algunos paisajes en Mendoza, pero no mucho más.

Pesa a la búsqueda de crear un producto que apele al público hispanoparlante, la película termina optando por la espectacularidad de sus escenas de acción y no tanto por construir personajes que interpelen. El pasado de Duque es el que más se explora, pero se consigue la empatía suficiente como para que importe su recorrido. Y, si bien los actores internacionales navegan en líneas cargadas de clichés de sus países de origen, tal vez el mayor problema venga de la rama local, con un Mike Amigorena sobreactuando cada línea, una Charo López desaprovechada y un Benjamín Amadeo que compone un personaje que podría herir la sensibilidad de diferentes grupos de pertenencia.

Aún así, ante la falta de opciones de este tipo en la historia del cine argentino, habría que preguntarse si una película como «Jaque Mate» no debería ser un puntapié para desarrollar el género y empatar las explosiones con un guion más sólido y actuaciones menos televisivas. «Comodines» lo intentó en los ’90 sin demasiado éxito artístico (sí, comercial), así que tal vez la tercera sea la vencida.

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