Este exponente de las mejores características de la prolífica producción india fue una de las principales revelaciones a nivel mundial de la cosecha 2022.
Por Isaías Amado
Escenas de acción, efectos especiales, peleas en el aire, música, miles de extras, gran despliegue de producción, humor canchero, héroes, villanos, comentario social, venganza, traición, romance, redención, tres horas de duración…. Podría tratarse de la última película de Marvel, pero no. Es la gran revelación del cine indio de la última temporada de premios que generó, incluso, un fenómeno a nivel de redes sociales con sus bailes alocados, challenge en Tik Tok mediante (1).
RRR (siglas de Rise, Roar Revolt, podría traducirse como “levantamiento, rugido y revuelta”), dirigida por S.S. Rajamouli y disponible en Netflix, se ambienta en la India de principios del siglo XX, cuando el territorio se encontraba aún colonizado por los británicos, quienes, sin embargo, de a poco, veían su imperio derrumbarse y, por lo tanto, necesitaban reforzar mediante castigos crueles y ejemplarizantes su posición supremacista sobre los nativos. La trama sigue a Bheem y a Raju, a quienes por diferentes circunstancias la lucha los encontrará en bandos opuestos primero, y luego aliados por la causa de la libertad. Al primero lo motiva una razón cortoplacista que tiene que ver con el rescate de su pequeña hermana “comprada” por una familia inglesa. Al segundo, una motivación de largo aliento, en la que la formación militar tipo guerrillera lo marcó desde niño y busca una venganza familiar. Aún así, su táctica consistente en infiltrarse en las más altas esferas del ejército colonialista lo llevarán a enfrentarse a los suyos.
Si en una trivia alguien preguntara cuál es el país con mayor producción de cine a nivel mundial, la mayoría perdería respondiendo Estados Unidos. El cine comercial indio produce más de 1.000 films al año (2). Entre tanta película la calidad puede verse resentida, pero si queremos introducir a un novel espectador a la filmografía de ese origen, RRR podría ser la candidata perfecta. Este largometraje tiende a la épica grandilocuente, con una fotografía saturada y luminosa, escenas de acción con efectos especiales ultraexagerados y cierto aire telenovelesco que, a través de la música, refuerza el melodrama de rostros fruncidos y emociones fuertes.
Se le podría criticar la falta de matices; de hecho, los malos son muy malos y los héroes se asemejan más a dioses griegos que a simples mortales. Pero no puede dejar de reconocerse la desinhibición y la falta de miedo al ridículo con el que el director Rajamouli construye esta épica revolucionaria, mezclando por momentos géneros tan disímiles como el musical (la escena coreográfica de Naatu Naatu está entre lo mejor del año), la acción, el cine bélico, el romance y hasta el gore. Podrá resonar algún “qué bolazo” entre quienes la vean, pero bienvenido el aire fresco de un cine tan entretenido como poco convencional. Que Marvel y DC tomen nota.
(1) La canción Naatu Naatu triunfó en la categoría “canción original” en los últimos premios Oscar, y su performance se transformó en uno de los momentos más viralizados de la ceremonia.
(2) https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/que-pais-hace-mas-peliculas/




Excelente!
Me gustaMe gusta