Este documental reconstruye el pasado y el presente de este trío noruego que consiguió con en el hit Take on Me uno de los mayores éxitos de la historia de la música.
Por Martín Alesandro Migani
Formada en Oslo en 1982, la banda noruega A-ha cumple 40 años de carrera. Luego de vender 50 millones de discos, ganar múltiples premios y realizar innumerables presentaciones, el trío nos presenta A-ha: The movie, una atrapante retrospectiva a su larga trayectoria que recorre esas cuatro décadas sobre los escenarios de un grupo que fue más que un hit.
Dirigido por los noruegos Thomas Robsahm y Aslaug Holm, el documental de casi dos horas de duración tuvo su estreno mundial en el festival de Tribeca de Nueva York en junio de 2021 y en Argentina en el marco de la selección musical del BAFICI en abril del 2022. Tiene como protagonistas a Magne Furuholmen, Morten Harket y Paul Waaktaar-Savoy, los músicos que integran esta famosa banda y que nos llevan a sus inicios para contarnos la historia de su formación hasta llegar a la actualidad, donde siguen llenando estadios alrededor del mundo (su última presentación en Argentina fue en marzo de este año en un Movistar Arena colmado).
La gran protagonista y conductora del film es su mayor éxito: Take on Me. Lanzado en 1985, se convirtió en un suceso internacional que catapultó al grupo al estrellato. No solo nos cuentan en detalle todo el proceso de creación (que se remonta a la adolescencia de Paul Waaktaar-Savoy) sino que su melodía se hace presente en distintos momentos. Además, la estética caricaturesca del videoclip creado por Steven Barron (conocido por hacer el video de Billie Jean de Michael Jackson, entre tantos otros) forma parte fundamental de la historia porque el recurso de la animación se utiliza para recrear escenas de la vida de los músicos. Un gran acierto de parte del equipo detrás del documental que mantiene viva la canción durante todo el trayecto hasta que termina de explotar en los créditos de cierre.
La narrativa fluye constantemente entre el pasado y el presente, intercalando a la perfección material de archivo con lo documentado a lo largo de cuatro años para la creación del film. Hay entrevistas con cada uno de los músicos, como también comentarios de familiares y de quienes trabajaron con ellos. Los fanáticos son deleitados con fotos personales, videos de ensayos y sesiones de grabación, además de fragmentos de presentaciones y conciertos. Vamos hacia 1974 para conocer sus primeros acercamientos a la música, pasamos por su primer contrato con Warner Bros. en 1983, la explosión mundial que los llevó a alcanzar el número 1 en USA con Take on Me, la grabación de un tema para James Bond (The Living Daylights para la película de 1987 del mismo nombre, titulada Su nombre es peligro en Argentina) y varios eventos que nos traen hasta el presente, 10 discos después.
Más allá de la celebración, la película no se reduce a una cronología. Sin meternos demasiado en su vida personal también explora el lado humano de los protagonistas: nos comparten sentimientos y experiencias acerca de lo que significó para cada uno de ellos el formar parte de una banda y su relación con la fama. No escatiman detalles al hablar con franqueza de las diferencias que hubo entre ellos a lo largo de todos estos años y las interminables fricciones en la toma de decisiones, algunas que hasta pusieron a la banda en pausa más de una vez. Como espectador se agradece la honestidad, son muy claros al decir que el grupo no se basa en la amistad: existe respeto y aprecio pero solamente están unidos por la música.




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