Por Emilio Ladetto, Cristina Barile, Claudia Maricel Aguinaldo y María Eugenia Costa
De la danza a la animación, de la actualidad a la historia, de Canadá a Israel, pasando por Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, un recorrido por la amplia y en muchos casos fascinante oferta de cortos disponible en esta muestra.
–The Procession / Le cortège (Canadá/2019, 11’) de Pascal Blanchet y Rodolphe Saint-Gelais
Reseña 1
El Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy tiene una larga trayectoria, desde 1960 que está activo y supo evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. En esta ocasión hizo su aporte con una serie de cortos animados que le dan más diversidad y pluralidad al We Are One. En el caso de The Procession, narra una historia en 2D, solo en tonos de negros y grises, que dramatizan un poco más el relato de la muerte de su protagonista y narradora a la vez. El relato marca una diferencia con la familia de su marido, pero rescatando una historia de amor que será contada a través de un flashback y con un final inesperado. A pesar de tener una animación con rasgos muy rectos y algo estática, tiene bastante fluidez. Una trama sencilla bien constituida y más que llevadera, gracias a una combinación de elementos musicales y un estilo particular. EMILIO LADETTO
Reseña 2
Con una paleta reducida a pocos colores (blanco, negro, gris y rosado) y con melodías exactas para cada momento de la narración este corto avanza en el relato de una comunicación amorosa entre la esposa muerta en un accidente y su esposo, que carga con el dolor de la pérdida y la trama de los preparativos para el entierro.
Las figuras se dibujan lánguidas, geométricas, precisas, equilibradas, distantes y casi fijas. El movimiento se reserva para las cabezas bajas, el descender de una escalera, los autos que transportan, el coche que se estrella, las ramas y las hojas de los árboles que se desprenden para comunicar la naturaleza de la pérdida. Hay dolor y amor. CRISTINA BARILE
Reseña 3
Una historia de amor introducida en un mundo de sofisticaciones y tragedia, eso es lo que nos depara los pocos y atrayentes 11 minutos de este cortometraje canadiense. La voz seductora en off de una de sus protagonistas, el solaz metafórico de las magnolias, los gruesos trazos negros y grises en comparación a las pálidas tonalidades de una habitación y los temas musicales de Shirley Bassey con Don’t Take the Lovers from the World y de Alexandr Gretchaninov con Berceuse, Op.1 No.5 nos dan el marco perfecto para introducirnos en una atractiva historia. CLAUDIA MARICEL AGUINALDO
–Love Chapter 2 (Israel/2020, 105’), de Louise Narboni, Sharon Eyal y Gai Behar.
“Todo movimiento es danza”, eso es una de las cosas más lindas que aprendí viendo Love Chapter 2, película estrenada en el marco de We Are One: A Global Film Festival en la plataforma YouTube. Es difícil describir lo que trasmite este tipo de espectáculo, depende mucho de nuestro contexto y cómo esas imágenes impactan en nosotros. Sharon Eyal, la co-directora y coreógrafa de este ritual (para llamarlo de alguna manera), pensó en su momento toda una trama para armar una coreografía de casi dos horas, pero también pensó en la improvisación de su ballet porque eso era parte de lo que ella quería contar.
Viendo Love Chapter 2 no puedo dejar de pensar en esa fiesta visual a la cual nos invitó Wim Wenders allá por el 2011 con Pina. Imposible olvidar ese tributo a la coreógrafa Pina Baush, quien murió justo antes de empezar a filmar la película. De todas maneras, hay grandes diferencias; primero, las escuelas a la que pertenecen son distintas, una afianzada en el posmodernismo y la otra, en la contemporánea, una es mas de superficies naturales y la otra, en teatro. En lo que sí coinciden es en que ambas vienen a romper con el estilo clásico.
Ahora sí, la mano de un experimentado director como Wenders podría llegar a marcar una diferencia a la hora de una mejor puesta en escena contra una primeriza como Eyal, pero no sería el caso, porque tenemos que tener en cuenta que el relato está dado por los bailarines. Ellos son los que estarán a cargo de transmitir lo que sus cuerpos nos quieran contar, sus miedos, sus alegrías, sus enojos. Cada movimiento de ellos nos va contado una historia, ya sea al unísono entre los 6 miembros del ballet o individualmente, ya que tienen hasta esa perfección de que funcionan solo o acompañados.
Cada espectador sentirá cosas distintas ante este espectáculo. Estoy seguro de que, llegando al final, entre todo el ritmo electrónico de Ori Lichtik, nadie se esperaba un tema de José (El Pampa) Larralde, cantautor argentino, interpretando un poema de Milton Aguilar. La particularidad de este tipo de película es increíble; al igual que Pina, me dejó algo que voy a recordar y seguramente me llevará a disfrutar otras obras como esta. EMILIO LADETTO
-The One – Minute Memoir (Estados Unidos/2020, 16’), de Joan C. Gratz
Reseña 1
“Contar un momento de tu vida en un minuto”, eso fue lo que le propuso la ganadora del Oscar a mejor cortometraje animado en 1992, Joan C. Gratz, a sus colegas (11 en total) y salió esta increíble antología. Historias intimas y personales narradas por grandes autores del medio como Chris Hinton, Paul Driessen, Dennis Tupicoff, Theodore Ushev, Janet Perlman, Marv Newland, Jim Blashfield, Bill Plympton, Diane Obomsawin y Chel White. Por supuesto que, entre estas historias, algunas nos llegarán más que otra, dependiendo mucho de los temas y la animación, algunas más amigables que otra.
Quiero destacar las que a mi parecer me sorprendieron, ya sea por su animación o su caótica interpretación. La primera, Blah Relief, de Chris Hinton, sobre la frustración de un artista; la segunda, The River, de Dennis Tupicoff, sobre los anhelos y aspiración en la vida; la tercera, A True Story, de Bill Plympton, unos de los más reconocidos animadores y ganador de Cannes en 2001 con su corto Eat, esta vez contado un relato sobre su infancia y comienzo en el dibujo; la cuarta, Transatlantic, de Diane Obomsawin, una historia de familia, migración muy bien narrada con una imagen fija donde solo cambia el fondo y con un arte iconográfica nos irán contando su historia. Todas tienen su cuota especial que las únicas, una gran experiencia donde la diversidad de la obra es su mejor atractivo. EMILIO LADETTO
Reseña 2
En cuántas reuniones familiares o entre amigos habrá surgido contar alguna historia, sacada de las propias vivencias, con el agregado de toques no muy reales, y quizás con una cuota de humor. Este cortometraje animado reúne a 11 hacedores bajo la batuta de Joan C. Gratz (ganadora del Oscar en 1992 por el cortometraje animado Mona Lisa Descending a Staircase), para que cada uno, con diferentes contenidos y técnicas, lleven adelante historias alegres, tristes, humorísticas, hasta rayando lo absurdo como nuestros relatos. CLAUDIA MARICEL AGUINALDO
–Masterpiece (Reino Unido/2017, 7′), de Runyararo Mapfumo
Siete minutos le bastan a Mapfumo para contarnos una historia y cuestionarnos qué es arte y, dentro del mismo, qué es lo que calificamos una masterpiece. ¿Qué concepto busca nuestra mente como parámetro? ¿Qué juzgamos como tales? Una sala de arte, cuatro amigos, un artista y una masterpiece. Una conversación fuera de campo sobre el final, que pretendemos escuchar y no podemos. Eso sí, se escuchan risas. MARÍA EUGENIA COSTA
–Toto (Canadá/2020, 14’), de Marco Baldonado
Marco Baldonado nos acerca una mirada de un futuro que prácticamente está muy cerca, ya que por estos momentos tenemos nuestros asesores virtuales, seguramente los físicos no estarán lejos de caer. Se trata de un relato muy bien llevado, contraponiendo dos puntos distantes al principio, pero que al final serán unidos por una línea, la de la comunicación. Lo interesante es cuando a esta historia le añadimos un tercer punto de vista y vemos cómo el mensaje es interrumpido y lo construido tiende a caerse. Esto funciona como una crónica de un futuro que está a la vuelta de la esquina y que, a pesar del lado bueno que le podamos encontrar, no deja de ser muy oscura, mostrándonos esa falta de empatía hacia los adultos mayores. Espero ver más de Baldonado y menos de ese futuro. EMILIO LADETTO
-Over (Reino Unido/2015, 14′), de Jörn Threlfall
El 30 de mayo, segunda jornada de este festival, se exhibió una serie de cortos que de alguna manera me ha impactado. Tal es asi que, una vez concluidos, me hicieron recapitular sobre distintas cosas, sobre las noticias que uno deja pasar, de lo que uno no ve y de la contemplación que uno intenta hacer no siempre con éxito. Esto es lo que me sucedió con uno de ellos llamado Over y dirigido por Jôrn Threlfall.
La primera impresión fue la de estar viendo una película de Michael Haneke, más precisamente Caché: Escondido. Planos largos, aparentemente no sucede nada, y somos parte de eso, esperamos que algo suceda y no, pasan los segundos y los minutos, como las agujas de un reloj al revés. A medida que avanza el metraje vamos a ir armando la historia en reversa. Sabemos que sucedió algo, un accidente o un crimen. Una pareja baja de un auto y la mujer deja un ramito de flores sobre la acera. A medida que desandamos el día, vamos siendo testigos del lo que ha ido sucediendo horas anteriores. Vemos una escena de un crimen o un accidente, el accionar de la policía y peritos, testigos. Hasta el final de la historia tenemos un gran fuera de campo que es precisamente el hecho que desencadena toda la historia. Mantiene un suspenso susurrado. Cuando funde la pantalla en negro nos terminamos de enterar de los antecedentes. Una de las tantas sorpresas que me he encontrado en este festival. MARÍA EUGENIA COSTA
-The Battle of San Romano (Suiza/2017, 2′), de Georges Schwizgebel
La batalla de San Romano o también conocida como La derrota de San Romano es una obra pictórica del autor italiano Paolo Uccello. La misma es un conjunto de tres pinturas (tríptico) realizado sobre una tabla y aplicando la técnica de temple al huevo (témpera) que era muy característico en la Edad Media. En la misma se presentan tres momentos distintos de la batalla que se entabló el 1º de junio de 1432 en San Romano, cerca de Pisa, donde combatieron florentinos y sieneses. Georges Schwizgebel nos invita nuevamente a su juego creativo, que ya introdujo con un toque de originalidad con su película animada de pintura sobre vidrio, L’Homme sans ombre (2004), para que el tríptico de Uccello se convierta en un todo en la dicotomía de una guerra y la belleza de una obra de arte. CLAUDIA MARICEL AGUINALDO




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