Por Tomás Palese, Cristina Barile, Gabriel Leal, Claudia Maricel Aguinaldo y María Eugenia Costa
En la segunda jornada del festival gratuito y online organizado por Tribeca y YouTube se pudieron apreciar un largometraje de la India, otro del País Vasco y un mediometraje franco-israelí. De los dos últimos, además, ofrecemos dos miradas.
–Eeb Allay Ooo! (India/2019, 96’), de Prateek Vats.
Ahuyentar monos en un espacio público suena como un empleo inventado, pero es algo que Anjani, el protagonista de Eeb Allay Ooo!, ópera prima de Prateek Vats, debe hacer para ganarse el pan de cada día. Anjani es un inmigrante pobre y sin estudios que vive hacinado junto a su hermana embarazada y su cuñado en Nueva Delhi. Al igual que mucha gente en su situación, depende de este trabajo para sobrevivir y debe esforzarse mucho para mantenerlo, pues al ser por contrato no tiene ningún tipo de seguridad. Y, aunque su compañero Mahinder (interpretado por el ahuyentador de monos profesional Mahinder Nath) trata de ayudarlo enseñándole el oficio, Anjani no deja de buscar soluciones más rápidas para paliar el bizarro problema, cosa que irónicamente no le gana ningún favor con sus superiores.
En general estamos mal acostumbrados a pensar que todas las películas de la India son producciones de Bollywood, con su estética y presentación ultra estilizada, tramas de fórmula y ostentosos números musicales fuertemente alejados de cualquier atisbo de realidad. Por tanto, si están interesados en expandir su conocimiento de esta escena del cine mundial más allá del mainstream, Eeb Allay Ooo! es un buen comienzo para explorar ese costado no tan conocido ni glamoroso de la vida en la India. Ese lado más humano en el que se juega la supervivencia en una sociedad fuertemente desigual y contradictoria. TOMÁS PALESE
–Mugaritz B.S.O. (España/2011, 71′), de Juantxo Sardón y Felipe Ugarte.
Reseña 1
Pensar y realizar fusión de aspectos de distintas culturas expresadas en las artes siempre fue un desafío para quienes optan por esta vía. Y si, además, se avanza en ella desde ámbitos diferentes como la cocina y la música, el desafío se vuelve mayor, pero para nada imposible.
El documental se articula en torno a los deseos de dos hombres, el chef de San Sebastián Andoni Luis Aduriz y el músico Felipe Ugarte. Todo surge en torno a una pregunta (¿puede una comida y sus componentes ser expresada en términos musicales?) o, dicho de otro modo, ¿puede la música expresar la emoción del cocinar o de los sentidos que despierta en los comensales?
Desde el film asistimos a la explicación de cada plato que presenta Andoni y la comprensión hacia la que se orienta Felipe Ugarte por el camino de la investigación. Ese recorrido lleva al músico a las montañas del Perú, al silbido de los pastores, al canto a coro de los niños, al ruido del bosque y hasta el sonido de las piedras de Titán en el espacio exterior.
Una papa es una papa pero puede ser mucho más que ello cuando percibimos que, además de alimento, puede proporcionar un placer sensorial que desconocíamos.
La cámara recorre la ruta geográfica de investigación de Ugarte y se detiene en la cocina de Aduriz en el restaurante gourmet Mugaritz BSO para enfocar la lente en cada uno de los elementos que constituyen un plato. Hierbas, carnes y salsas son los actores centrales del ámbito de la cocina, que encuentran expresión en los sonidos de instrumentos del altiplano, de los valles o en los raros e inventados y también en la voz. Toda la experiencia documental desarrolla una fina sensibilidad respecto de la naturaleza y su cuidado, sobre la liberación de los sentidos y las emociones de un modo casi hedonista. Sólo nos falta el aroma de los alimentos y la buena compañía para compartir. CRISTINA BARILE
Reseña 2
En el segundo día del festival nos llega esta propuesta documental (*) aportada por el Festival internacional de San Sebastián (Donostia). La hipótesis se plantea al inicio del trabajo audiovisual: ¿Se puede combinar el lenguaje musical con el gastronómico?
A lo largo de poco más de una hora veremos cómo en base a una idea original del cocinero Andoni Luis Aduriz y el músico Felipe Ugarte desfilan originales platos y piezas musicales especialmente compuestas para cada uno de esas creaciones gastronómicas, tratando de amalgamar texturas. Así vemos carne que parece carbonizada acompañada de ceniza y perfumada con sarmientos hasta corazones de manzana con burbujas de remolacha todo en múltiples planos detalle, que entrelaza texturas con precisión y tradición, acompañado de una banda sonora que explora los límites de la rareza, como lo es el sonido de un fuego grabado desde sus entrañas, con cables protegidos en amiantos y como guarnición un coro de voces de niños, que en propias palabras del músico lo escogió por el uso de terneras jóvenes en el plato y para asimilar las mismas texturas, quien agrega además distintas frases en esperanto.
La cámara en mano rodea a tres niños en plano general en un loop interminable, mientras son acompañados por violines, en plano detalle vemos la presentación de una pieza de ternera, en una hermosa composición pictórica. Todo de repente comienza a tener disfrute, estamos asistiendo a una explosión sensorial, una obra maestra se recrea ante nuestras retinas, nos hipnotiza, nos exacerba todas nuestras papilas gustativas y nos invita a disfrutar con todos los sentidos. Sonidos, colores y hasta aromas atraviesan la pantalla, nuevamente el cine hace su magia y somos comensales privilegiados desde casa. On egin! Buen Provecho!
(*) El documental lleva el nombre del restaurante Mugaritz, el que se encuentra ubicado en el País Vasco, en Errenteria, Guipuzcoa de la comarca de San Sebastián. La sofisticación de sus platos lo han hecho ganador de dos estrellas Michelin, una de las máximas distinciones en el mundo gourmet. GABRIEL LEAL
–Love Chapter 2 (Francia-Israel/2020, 54′), de Sharon Eyal y Gai Behar.
Reseña 1
Las danzas surgieron junto al ser humano, ese vuelo de los cuerpos posibilitó una forma de comunicación y expresión hacia las fuerzas naturales y hacia los propios pares.
La experiencia de ver Love Chapter 2 implica dejar de lado la mundanidad y sumergirnos en un viaje de exploración hacia nuestras almas. Nos situamos en un espectáculo de danza experimental creado por Sharon Eyal y Gai Behar que componen la L-E-V Dance Company.
En cuanto a sencillos datos biográficos, podemos decir que Sharon Eyal bailó en la Batsheva Dance Company de Israel, bajo la dirección de Ohad Naharon durante 22 años, hasta crear esta compañía en 2013, emprendiendo así su propia trayectoria junto a Gai Behar, su pareja y muy conocido en las noches de Tel Aviv por su rol de productor de eventos y fiestas.
Esta segunda producción (de allí el 2 que acompaña al título, siendo no necesario ver OCD Love, de 2015), es una propuesta de danza experimental en la que seis bailarines cuentan una historia que nos sumerge en una mirada introspectiva y a la vez caótica. Porque, si bien pareciese que se baila en conjunto, son almas que se deslizan por el escenario en un acto total de soledad y de individualismo que atrapa.
El amor, las obsesiones se ponen en juego en esta danza con música que surge de un formato posmoderno que se denomina “crescendo techno”. El DJ Ori Lichtik, autor de la música, nos traslada a un matiz dinámico de juego de sintetizadores donde gradualmente va aumentando la intensidad del sonido, sin perder la base de reloj o latidos del corazón, para que los cuerpos que vemos tiendan a desprenderse de su propia existencia.
Sharon Eyal nos sitúa así en un cuadro de obsesiones y obstinaciones como nuestras vidas mismas. Sobre el escenario son seis, ese número que significaba armonía perfecta y belleza para las antiguas civilizaciones griegas y judías. CLAUDIA MARICEL AGUINALDO
Reseña 2
“La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza se silenció
Todos los tics desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo
en realidad no tienes momentos callados”
(Neil Hilborn)
Para poder hablar, escribir o expresar lo que transmite Love Chapter 2 debo mencionar que había escuchado los nombres de Sharon Eyal, creadora de la L-E-V Dance Company, y de Gai Behar, a partir de un articulo sobre el trastorno obsesivo compulsivo y cómo afecta la concepción de la vida y el amor por quien lo sufre.
A raíz de un poema de Neil Hillborn, Eyal crea un espectáculo llamado OCD LOVE, donde pone en juego la falta amor, el vacío, a través de seres de apariencia perfecta pero que en su interior hay algo que no está bien. Love Chapter 2 es una parte de ello. Tiene una composición despojada, entre luces y sombras. Un escenario. Seis bailarines. Seis cuerpos que se confunden. Tres hombres y tres mujeres vestidos iguales y que apenas podremos distinguir si nos adentramos a ser parte de la experiencia.
Los cuerpos se mueven al ritmo solapado del tic tac de un reloj. La música los lleva. Son gestos, son formas, son pulsiones, son vida, son muerte. Son gestos, son músculos. La perfección o la imperfección en constante interpretación. Movimientos que se repiten como en un bucle eterno. Cuerpos que se mueven como latigazos. No hay control. Son cuerpos que aman, que sufren. Solo hay que dejarse llevar y sentir. MARÍA EUGENIA COSTA




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