Con apenas un puñado de películas como "Mi vida es mi vida", "Felicidad", "Palíndromos", "La vida en tiempos difíciles", "Dark Horse" y "Wiener-Dog", este director nacido en Nueva Jersey hace 60 años se ha convertido en uno de los autores más provocadores del cine independiente norteamericano de las últimas tres décadas.
Mis comedias (y el cine como poder catártico y curativo)
De "El gran Lebowski" a "Dolemite is my Name", pasando por "Boda sangrienta", "Después de hora" y "Los paranoicos". Un recorrido por las comedias que es, también, un viaje por la propia existencia con sus risas y sus lágrimas.
Ensayo sobre «La Flor», de Mariano Llinás: Cinefilia y libertad
Una película de casi 14 horas concebida durante una década exigía (y merecía) un largo texto que pendula entre el diario cinéfilo y el análisis de una obra decididamente única dentro del cine argentino (y mundial).



