Un recorrido personal que va de la infancia a la adultez, de "Star Wars" a "El Señor de los Anillos", de "Blade Runner" a la animación de Miyazaki y de "Moebius" a "Invasión".
Las películas de mi vida: Todo sobre Almodóvar
La fascinación por "Todo sobre mi madre" y una pasión que en muchos sentidos empezó a girar en torno del cine (y la figura) del director manchego.
La película de mi vida: “Kill Bill: La venganza – Vol. 1”, de Quentin Tarantino – Misterio, intensidad y remanso
Descubrir este film de 2003 junto a un padre constituye una experiencia íntima y cinéfila a la vez que permanece en el recuerdo y no deja de crecer.
La película de mi vida: “Vértigo” – Volver a Hitchcock
Del aburrimiento y el rechazo a la fascinación y la obsesión, ese es el camino que el autor de este texto fue transitando desde los 15 años hasta la adultez con un vínculo que fue mutando por completo respecto de la obra maestra estrenada en 1958 por el maestro del suspenso.
La película de mi vida: “Metrópolis” de Fritz Lang – “¿Y si el cambio nace del encuentro, no del poder?”
Una familia cinéfila concurre a ver el clásico del expresionismo alemán en una copia única y con música en vivo, una joven estudiante se fascina por los festivales. Tiempos de amor, felicidad y descubrimiento.
La película de mi vida: “París, Texas” de Wim Wenders. “Dondequiera que vayas, allí estás”
Hace 41 años, Wenders ganaba la Palma de Oro en Cannes por este film con Harry Dean Stanton y Nastassja Kinski que desde la pandemia de 2020 se convirtió en el favorito del autor de este texto. Un antídoto cinéfilo.
La película de mi vida: «Licorice Pizza» y el amor dentro y fuera de la pantalla
El film de Paul Thomas Anderson como disparador de una relación afectiva que continúa hasta hoy y como reflexión sobre la pasión cinéfila.
La película de mi vida: “Caché. Escondido” y otros traumas cinematográficos
De cómo el film de Michael Haneke impactó a un niño de 12 años que hacía zapping en la TV.
La(s) película(s) de mi vida (o hacerse la película)
Curioso y ecléctico recorrido cinéfilo que arranca por “Karate Kid” y llega hasta “Madre e hijo”, de Aleksandr Sokúrov, con etapas intermedias en “Rocky III”, “Testigo en peligro”, de Peter Weir; y “Cuento de verano”, de Eric Rohmer.
La película de mi vida / “La sociedad de los poetas muertos”, de Peter Weir: “Gracias, profesora”
Incluso en el ámbito más restrictivo como la clase de religión en un colegio católico, un film como el de Peter Weir puede cambiar para siempre la vida de un niño de 12 años.
La película de mi vida / “El corazón de los hidrofugantes”
El cine es en muchos casos el imperio de la ficción. La escritura, incluso sobre cine, también. Y este texto es un claro ejemplo de ello.
La película de mi vida / «Juan Moreira», de Leonardo Favio: El cine como memoria
Un padre taxista que ingresó de forma fortuita al universo de Favio y un niño de cuatro años impactado por unos regalos. Recuerdos que jamás se olvidan.



