Premiada en el Festival de Cannes 2018, esta segunda película del iraní -radicado en Dinamarca- Abbasi (Shelley) resulta una inquietante y fascinante fábula.
Premiada en el Festival de Cannes 2018, esta segunda película del iraní -radicado en Dinamarca- Abbasi (Shelley) resulta una inquietante y fascinante fábula.